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Reseña Jurassic World: El Reino Caído


Llevo intentando postergar esta reseña la mayor cantidad de tiempo posible, dándole vueltas una y otra vez a la película en mi cabeza. Pensando “No pudo ser tan mala, debe de haber algo más detrás de todo lo que pasó…” Pero la triste realidad a la que me afronté es que Jurassic World: El Reino Caído no es lo que esperaba en lo absoluto.

La película dirigida por J.A Barona (Lo Imposible, El Orfanato) empieza con una premisa bastante simple, salvar a la mayor cantidad de dinosaurios antes de que la isla explote debido a un volcán que recientemente se volvió activo (que casualidad que hayan decidido construir un parque que costó millones de dólares a lado de un volcán) y llevarlos a una nueva isla que servirá como santuario. Es esta simple historia la que logra traer de vuelta a Bryce Dallas Howard y Chris Pratt como Claire Dearing y Owen Grady respectivamente.

Conforme la historia va avanzando nos damos cuenta que las cosas no son como todos esperaban y que realmente los dinosaurios no están siendo rescatados, están siendo recolectados para posteriormente ser vendidos al postor más alto. A decir verdad, es imposible no pensar que la historia es una clase de refrito de la segunda entrega de Jurassic Park: Mundo Perdido complementada con un intento de película de terror con chistes estilo Avengers.

Como es costumbre los arreglos musicales de Michael Giacchino hace un homenaje bastante bueno a los temas originales compuestos por John Williams. Al igual que en sus entregas anteriores, el director decidió recurrir a los animatronics para crear un ambiente mucho más dinámico en el cual los actores pudieran interactuar con los robots lo cual se agradece bastante.

Las actuaciones son buenas a secas, tanto Pratt como Howard se ven cómodos interpretando una vez más a sus personajes. Jeff Goldblum regresa una vez más como el queridísimo Ian Malcom, sin embargo su aparición no tiene más peso que la de un brontosaurio corriendo de la lava. Isabella Sermon como la pequeña Maisie es posiblemente la actuación más memorable de toda la película.

La fotografía hecha por Oscar Faura (director de fotografía predilecto de J.A Barona) es bastante buena, junto con unos efectos especiales muy controlados nos logra adentrar al mundo de Jurassic World de una manera adecuada. De la misma manera la edición de audio es bastante buena y en algunas escenas logrará acelerar tu corazón un poco.

El mayor problema de esta nueva película es que no se siente parte del mundo de Jurassic Park, no me preocupan los personajes, no me preocupan los dinosaurios. Y lo peor de todo, no me importa la historia. Definitivamente todos esos pequeños niños que soñaban con ser paleontólogos cuando crecieran saldrán muy decepcionados del resultado final.



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